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Una noche empadronada

 

Foto: Yalily

Cerca de las nueve de la noche de este jueves, el crítico de cine Joel del Río sentenció lo que sería esa velada nocturna en el café literario La Comarca de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Camagüey: una noche empadronada −dijo después de anunciar que la tanda audiovisual de este día iba dedicada al padre de la animación cubana: Juan Padrón.

De todos los lugares donde sesiona el XXIII Taller Nacional de Crítica Cinematográfica (Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, Salón Palatino de la UNEAC, multicine Casablanca, Paseo temático de los Cines), fue la casa de los jóvenes artistas la escogida para homenajear al creador de Elpidio Valdés, figura a quien se dedica esta edición del Taller.

Y aunque la locación seleccionada para ubicar la pantalla, (afuera, en el portal del Café) quizá se vislumbraba como la ideal para atraer a los públicos, lo cierto es que no brindó las condiciones de recepción óptimas. Claro que para valorarlo con justicia hay que añadir que las audiencias, al principio dispersas, se concentraron en la proyección no más comenzó a rodar una muestra de “lo más cubano del audiovisual hecho en Cuba”, como le llamó Joel del Río a la selección de los materiales de esa noche.

Abrió el documental… Gracias Padroncito, que permitió un acercamiento a Padrón desde la mirada de los niños. Las risas arrancaron en el segundo momento, cuando una aventura de Elpidio Valdés apareció en escena, continuaron con los filminutos y si les digo que a estos le siguieron algunos quinoscopios y el filme animado Vampiros en La Habana, ya podrá imaginar usted que hubo carcajadas hasta el cierre de la noche.

La mayoría de los presentes, personas de generaciones distintas y distantes, repetían de memoria los bocadillos de Elpidio. Con él crecimos tod@s, afirmaban con complicidad. Eso demuestra que sin importar la avalancha de La Casa de Mickey Mouse, Dora la Exploradora, La princesa Sofía, Masha y el Oso…, Elpidio Valdés está enraizado, como bien afirmó el cineasta Fernando Pérez en su entrevista para el documental …Gracias Padroncito, forma parte indiscutible de esa cubanidad inefable de la que hablaba Don Fernando Ortiz.




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