Un punto de giro en la trova camaüeyana

A escuchar su música por primera vez llegué por azares del destino una vez que acompañé a viejos amigos a uno de sus conciertos. El lugar: Teatro de la Academia Vicentina de la Torre de la ciudad de Camagüey; era enero de 2013.

La calidad sonora de aquellos muchachos y la suspicacia de las letras que compartían con los ahí presentes me fue atrapando de a poco. Se trataba de Harold Díaz y su grupo «Punto de Giro», de la filial camagüeyana de la Asociación Hermanos Saíz, celebrando en aquel entonces su primer año de fundada.

El calendario ha dado ya dos vueltas más desde aquel día y esa joven agrupación continúa a la vanguardia artística de la Casa del Joven Creador en la provincia. La dedicación y la constancia que ponen en cada una de sus entregas así lo han hecho merecedor.

En una ocasión tuve la oportunidad de conversar con Harold Díaz y realmente me impresionó su profesionalidad y compromiso con el arte que defiende a través de su música.

Como mismo él me expresó: «es la necesidad que tenemos y debemos tener todos los trovadores de defender la impronta que nos dejaron Silvio y Pablo».

Con más de diez años formando parte de la AHS ha grabado ya más de 50 temas, pero «fue la necesidad de ir más allá del hombre y la guitarra», como me dijera en aquella ocasión, el motivo que lo impulsó a fundar su agrupación.

«Punto de giro es un sueño materializado, una manera de canalizar algunas inquietudes que yo como creador tenía y que no podía defender desde la guitarra exclusivamente»-rememoró Harold.

«Empezamos experimentando con formatos más pequeños que el que actualmente tenemos. Fuimos incluyendo de a poco los instrumentos: primero un cajón flamenco, luego una flauta; hasta conformarnos totalmente».

Actualmente la banda está integrada por jóvenes de probado talento; en la percusión Julio…, la pianista Darlene Enríquez López , en el bajo Carlos Rivero Mederos, el saxofonista Breismer Hernández Rangel y la cantante Sinthya Ramos en el coro.

¿Por que «Punto de Giro”?

-«Pues precisamente porque sentí que mi vida y mi trabajo desde el punto de vista profesional cambiaría a partir de ese momento. Sentí cierta madurez después de tanto trabajo con los proyectos musicales experimentales en los trabajé anteriormente, de mayor y menor formato.

Aún cuando «Punto de Giro» propone trova desde la fusión con elementos del jazz, el reggae, la música brasileña y ritmos populares cubanos, Harold asegura que defenderá siempre esa célula básica de la trova cubana: el músico y su guitarra.

«Es muy importante para todo trovador mantenerse haciendo presentaciones solamente con la guitarra, porque refleja el espíritu intimista de esa relación y de cierta manera enriquece la humildad y la sencillez con la que debe interpretar sus canciones.»

La certeza con que defiende esa idea me hizo despejar toda duda: ahí radicaba la agudeza natural de su tema «Obsoleto», canción que defiende cabalmente la vigencia actual del trovador.

A su repertorio también se suman varios vídeos clip y temas como «Pollo por pesca’o», devenido uno de los temas que más publico aglutina en cada una de las presentaciones.

La peña «El Juglar de mi comarca», es el espacio en la sede de la AHS agramontina donde cada miércoles a las nueve de la noche el grupo entrega su arte , el cual defienden con gran profesionalidad.

«Los trovadores somos de cierta manera personas guerrilleras y yo me siento muy cómodo con «Punto de Giro» para defender lo que sea»- sentenció Harold con ese espíritu creador que lo caracteriza.

Un espíritu que, como el mismo dijera hace algún tiempo, le permitirá seguir cantando con su onda, que aunque no tan de moda, es la que le da la certeza de estar tocando cómo suena su tiempo.


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