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Sobre Viaje a las puertas de la Historia de Mariela Pérez-Castro

Foto: Reynaldo Pérez Labrada

Mariela Pérez-Castro me llevó a Birán, me llevó al vuelo y de un plumazo; me llevó así como escribe ella, regalando las palabras que parecen brotarle con una naturalidad deliciosa. La prosa diáfana de esta poetisa de 14 libros de versos publicados, la disfruto más.

Yo que jamás he puesto pie en esas geografías ni ojos en las páginas de Todo el tiempo de los cedros (Katiuska Blanco, 2003) —que se me ha hecho un texto dificilísimo de conseguir—, leí a Mariela, y el batey de la familia Castro se me antojó Macondo, más que por el deslumbramiento de un Birán detenido en el tiempo, por el modo «garcíamarquiano» de tejer la historia que esta señora heredó.

Sorprende cómo flexibiliza la lengua al modo anglosajón y desliza términos de una plasticidad increíble sin abandonar las maneras más estrictas del buen castellano. Si los libros de textos de Historia se escribieran así, sin dudas esa sería la materia mayoritariamente preferida en los salones de clase.

El presidente de la AHS, Yunielkis Naranjo Guerra, también nos contó a quienes no viajamos a Holguín, el periplo de los jóvenes artistas camagüeyanos por esa zona del Oriente. Nos enteró del ascenso a la Loma de la Cruz; de cómo se adueñaron de la inauguración allá de la Casa del Joven Creador, a la que asistieron por pura coincidencia. Supe así del ímpetu de Vivian Victoria Suárez, la especialista de nuestro Café Literario, que se olvidó del infarto sufrido no hace mucho y llegó hasta la cima de la Ciudad de los Parques, pero no me fatigué con ella, ni sentí el sudor de las piernas imponiéndose a la muralla de escalones interminables. Conocí con él del confort de la Casa recién estrenada, pero se me hizo vacía. No como el batey que narró Mariela, desbordado de olores y sonidos y sensaciones, ¡allí sí, allí sí estuve!

Mariela describe el espíritu de los lugares y las personas y las cosas, por eso me llevó a Birán, y sentí el frescor redentor de la sombra del algarrobo de 150 años, y temí que alguna de las abejas que invadían el dormitorio primero de Fidel me plantara su aguijón porque soy alérgica a sus picaduras, y me arrulló la brisa que entra por las ventanas abiertas al mundo de la escuelita rural… me dolió dentro el padre que jamás seré; me dolió en el despacho, desierto desde siempre, que don Ángel hizo construir para su hijo abogado. Imaginé a los haitianos saltimbanquiando por los alrededores, con pelos desenfrenados y pulsas y collares pintorescos, (la imaginación a veces produce representaciones viciadas que deberían callarse, esta última parece filtrada por un dibujo animado).

Yunielkis Naranjo sentenció que todo cubano debe visitar Birán al menos una vez en su vida. Tal vez al menos una vez en mi vida alcance a trasladarme hasta allá, físicamente. Esa será mi segunda lectura, la de paladear como dice la propia Mariela, la primera visita. La de la impresión virginal, ya me la obsequió esta autora de bellas prosas de ocasión.




4 thoughts on “Sobre Viaje a las puertas de la Historia de Mariela Pérez-Castro

  1. Pérez-CastroPérez-Castro

    Gracias, Claudia, por tus hermosas palabras. Siento que van más allá de lo que merezco. Solamente escribí con el corazón puesto en los ojos, el alma en la punta de los dedos, y la maravilla de haber podido poner los pies en ese rincón tan, pero ta bello, que no se imagina si no se le ve y se le palpa.
    Y sí, ¿sabes? Imaginaste a los haitianitos tal y como debieron ser; porque en varios pasajes de «Todo el tiempo de los cedros» se narra cómo los muchachos Castro Ruz (sobre todo Raúl) se escapaban a los velorios y a las ceremonias de vodú, a pesar de los terrores de doña Lina, siempre temerosa de las indigestiones por comer cosas raras.
    Tienes que ir. Necesariamente tienes que ir. Te auguro que después de haber andado Birán y sus rincones no serás la misma.

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    1. ClaudiaClaudia

      Sí Mari, ya ese un pendiente, junto con un viaje a Baracoa y otro a Bayamo, pero una cosa te digo, las ganas de ir a Birán las despertaste tú

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  2. Gloria Menjívar Morales.

    Mariela no solo me hizo viajar en la alfombra mágica de la imaginación, me hizo viajar en mi mundo recuerdos, pues también visité Birán hace algunos años, en una de mis visitas a la hermosa tierra cubana.

    La felicito por esas palabras hacia mi querida amiga Mariela, a quien admiro y quiero profundamente, pues es mi hermana cubana.

    Y a Mariela… todo mi cariño…

    Desde El Salvador…

    Glo.

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  3. Alex Fonte

    Hoy recordaba tanto ese viaje a la cuna de Fidel,BIRAN, que por un momento ,como muchos era yo también protagonista de las historias bien contadas por la guía que nos mostró un joven diferente que hoy inspira y que sera eterno ,pues su partida física deja en hombres como yo un eterno legado al que estaré orgulloso de reafirmar todos los días de mi existencia con la frase que repetí muchas veces hoy hasta quedar sin voz…YO SOY FIDEL…Así agradezco mas ese viaje que permitió conocer al inmortal hombre,líder,comandante,y eterno símbolo de revolución.Regresare y entonces la historia aportara mas a mi vida construyendo el recuerdo que contare a mis hijos que aquí en Biran recibí el carne del PCC unos días antes de la perdida física del invicto FIDEL y entonces la vida premiara a los que visiten estas tierras de obligatorio recorrido de un comunista, revolucionario,cubano defensor de sus ideas .GRACIAS FIDEL …HASTA SIEMPRE COMANDANTE ORDENE…

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