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Monstruo de trece cabezas

Foto: Claudia Otazua Polo

La decimotercera edición del Festival Nacional de Rock Sonidos de la Ciudad, celebrada del 11 al 14 de mayo, dejó a Camagüey con mucho más que ecos de conciertos y reflexiones de conferencias relacionadas con el género. A partir de este 2016, esa cita cuenta oficialmente con un Presidente de Honor. Yunielkis Naranjo, presidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la provincia, le otorgó tal título a Salvador Torres Crespo, en justo reconocimiento a quien ha sido el padre del Festival durante todos estos años.

Bajo los pretextos perfectos de este nombramiento y del recién culminado Sonidos de la Ciudad, nuestra web conversó con Salvador, uno de los más profundos amantes y conocedores del rock quien, ante todo, nos confesó su sorpresa con la nueva investidura.

Empezar por el comienzo

“En el año 1999 tuve la idea de hacer un festival de este tipo, pero entonces no contaba con la experiencia para armarlo. Me apoyé en algunos amigos y otras personas cercanas a la AHS, creamos un proyecto, lo pusimos en papel y lo mandamos a La Habana para su aprobación. Una vez aprobado, comenzamos a armar este gran monstruo sin la más remota idea de lo que podía resultar.

Me ayudó mucho un evento que había organizado años atrás el grupo Rodas: el macro-concierto Amigos. Fui invitado a ofrecer allí una conferencia y vivir de cerca ese suceso me nutrió bastante.

Así, en el mes de mayo de 1999 nace Dominus Rock, que era como se llamaba por aquel entonces, en honor a una agrupación que existía en nuestra provincia. Ya en el 2000 decidimos cambiarle el nombre a Sonidos de la Ciudad.

Muchos me preguntaban el porqué de ese nombre. La respuesta es esta: porque la ciudad necesita una energía artística, renovadora, que, viniendo de la AHS, irradie una luz ejemplarizante, muestre que los jóvenes son capaces de crear un espacio otro, diferente a los habituales nocturnos o a los de plástica o teatro de la Asociación.

Después de la edición del año 2000, se hizo una gran parada por problemas internos de la AHS y no se realizaron más festivales hasta el año 2005. Y ya, a partir de ahí hasta acá no se ha detenido jamás”.

Hijo adoptivo

“Yo nunca fui miembro de la Asociación. En una época estuve aquí como promotor, y luego de que empecé a formar parte del Centro Provincial de la Música tuve en la AHS los espacios para mis peñas. Nunca he perdido el vínculo con este lugar. Aquí es donde he podido realizar la mayoría de mis trabajos.”

De lo bueno lo mejor

“Te puedo decir sinceramente que hasta ese momento del macro-concierto Amigos, yo no sabía lo que era un evento; no sabía ni remotamente lo que eran promotores, ni sabía absolutamente nada de la escena del rock nacional. Hasta ese momento, mi patrón eran los grupos extranjeros, pero cuando vi a esos muchachos que hacían el esfuerzo y con recursos precarios podían lograr tantas cosas, les tomé mucho interés, o tal vez no fue tanto el interés como el querer ayudar.

Me vinculé con Cultura Municipal y organicé varios conciertos. Puedo decir que las mejores salas de Camagüey, los mejores audios, los tuve yo. Por aquí pasaron también las mejores agrupaciones del momento en el país, como Zeus, Cosa Nostra, Agonizer. Eso creó un movimiento en nuestra ciudad. Lo sentí como algo que hubiera estado dormido y despertara abriendo los brazos, lo vi muy grande”.

Abismos superables

“La diferencia entre el rock que se cultiva en la Isla y el que se escucha a nivel mundial es abismal. El rock que se hace dentro de nuestro país es la copia de la copia de la copia de la copia de la copia del que se hace internacionalmente. Alguien preguntaba hace unos días en una rueda de prensa que se hizo a propósito del evento, que si existía el rock cubano. Más que un rock cubano, lo que podemos entender es que la música rock que se hace en Cuba es hecha por cubanos, no por marcianos, ni por guatemaltecos ni por rusos: somos cubanos. Lo que pasa es que no han logrado imprimir nuestras raíces en este género porque o bien no han encontrado la clave para hacerlo, o bien no les interesa.

Lo único que podría romper con eso es introducir nuestra percusión, que es tan rica y posee una base rítmica tan poderosa. Cuba es un baúl de sueños en los que respecta al arte y muchas personas vienen aquí a nutrirse de esto.”

Paradojas o Tiempos modernos

“Estos son otros tiempos, las generaciones son otras, la escena ha cambiado. Antes, teníamos espacios más reducidos, pero existían mayores posibilidades económicas; hoy ocurre a la inversa, ¡fíjate que clase paradoja esa! Con todo esto ha cambiado también el público: antes era lo suficientemente grande como para colmar esos grandes espacios que no teníamos, hoy en día es menos la audiencia.

La organización de este XIII Festival no ha sido excelente, pero sí buena. ¿Y qué le falta?: estimular la asistencia de público con la creación de más espacios colaterales. En la audiencia está la satisfacción que puede llevarse un organizador y la dirección de la AHS, que incluso se busca problemas por tratar que esto salga adelante, que no nos tronchen, que nos den todos los medios posibles para que Sonidos de la Ciudad vaya por un buen camino. La satisfacción es que ese público vaya in crescendo, en demasía, ahí es donde se ven reflejado nuestros esfuerzos”




One thought on “Monstruo de trece cabezas

  1. Anabel

    Muy merecido el reconocimiento otorgado a Salvador por toda la labor que ha realizado durante muchos años para la cultura del Rock en nuestra provincia. Es un honor y un placer contar con su conocimiento y apoyo para los festivales rocanroleros efectuados y los que se realizaran en el futuro siempre ganando en calidad y organizacion gracias a este gran personaje que es Salva.

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