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Las intimidades inocentes de la Lascivia

A propósito del recién inaugurado Salón de Artes Visuales “Gestos” para jóvenes creadores, espacio que intenta reanimar la experimentación y la confrontación artística, se reabrió para el público este miércoles 16 de abril la exposición personal Rastros Lascivos, de Javier Sánchez Recio.

En la sala transitoria del Museo Provincial Ignacio Agramonte, de la ciudad de Camagüey, sitio que acoge una de las colecciones de arte cubano más importantes del país, se exhibirá durante un mes esta propuesta que dialoga, de un modo casi tierno, acerca de las aberraciones sexuales a través de una mirada ingenua al acto del placer carnal.

La zoofilia, la pedofilia, el food play, entre otras variantes eróticas todavía satanizadas por la moral social, pero que siguen latentes al margen de la luz pública, son las coordenadas de Javier. Lejos de las imágenes grotescas que pueden sugerir tales tópicos, su exposición está llena de un candor capaz de despojar de lo violento a la sexualidad y entregarnos en sus obras escenas casi pueriles.

La delicia del acto de amar en todas sus variantes, la lascivia como pulsación sana que nos acerca a la esencia de nuestra naturaleza, es una premisa del creador, quien demuestra su dominio del pincel y su reinterpretación de códigos, corrientes y técnicas ya establecidas.

Mediante el empleo de colores planos, composiciones simples, objetos comunes reinterpretados, con un mapa de texturas diferente para cada figura, que alude a los sentidos del tacto y del olfato, el artista no niega en su obra la influencia de otros consagrados como un Joel Jover o Andy Warhol, y se apropia a través de dichas improntas de esa estética de los años noventa en las artes cubanas que disfrazaron al lobo de Caperucita.

Pavel Alejandro Barrios, curador y crítico, al referirse a Rastros Lascivos, nos dice desde el catálogo de la exposición: “Un escándalo en silencio; añoranzas de un buen salvaje; mente enferma en un cuerpo sano; mente sana en cuerpo sano, percepción enferma; dos pares: exquisitez- sexo, preciosismo- libido; buena pintura, lo demás son elucubraciones nuestras, solo eso…”




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