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La rosa, la abuela y los amores de Baratute

Sumario: Un poderoso texto Los novios de la abuela rosa, Premio La Edad de Oro, en 2017, sorprendió por el ingenio, la sensibilidad y el respeto con que se trata el tema del amor en la tercera edad, problemática silenciada o poco usual en la literatura cubana y de buena parte del mundo.

El destacado narrador cubano Eldys Baratute, quien por estos días siembra y cosecha mucho amor entre jóvenes, adolescentes y niños, y entre toda la familia en la Cuna de la Literatura Cubana, Camagüey,  se robó. -como se dice en buen cubano-, un auditorio abarrotado de público, en la carpa de la Reina.

Y es que Baratute, vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en el país, trajo en su bolsillo su poderoso texto Los novios de la abuela rosa, Premio La Edad de Oro, en 2017, el cual sorprende por el ingenio, la sensibilidad y el respeto con que se trata el tema del amor en la tercera edad, problemática silenciada o poco usual en la literatura cubana y de buena parte del mundo.

Con su verbo comunicador por excelencia, Baratute, uno de los autores contemporáneos referenciales de la literatura infanto-juvenil cubana, supo trasmitir la innovadora conversación de una abuela con su nieto, o de muchas con sus nietitos presentes en la Carpa.

Resulta atrayente como este joven, también diputado a la asamblea Nacional del  del Poder Popular, tejió un mágico impacto con su público para quienes creó narraciones maravillosas, defensoras de valores humanos, de la inclusión y el respeto a las diferencias, y a los  abuelos y abuelas del planeta.

El autor desdoblado sin contratiempos entre el escritor y el nieto de muchos y muchas jóvenes con su lenguaje sencillo, de buen gusto, respetuoso, fabulado, y de un atractivo especial incluso para los pequeñines de casa, trasmite mensajes profundos llenos de valores humanos y solidarios, como los defendido en su obra, «Si el corazón quiere olvidar, quien puso al viento a recordar. A qué fantasma el corazón responde», -de Lázaro García-, o aquel de Adolfo Guzmán, «No puedo ser feliz, no te puedo olvidar».

Con su elocuencia característica, que atrapa a todo interlocutor, Baratute, quien además ha merecido otros lauros como Calendario de la AHS, en 2005; La Rosa Blanca, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en 2007 y 2012, y el Premio de la Crítica Literaria, del Instituto Cubano del Libro, nos llevó a un viaje emparentado con el de Gabriel García Márquez, en su obra El amor en los tiempos del cólera, cuando sin titubeo le canta a voces a la legítima búsqueda de la felicidad y el derecho al amor aunque sea a la tercera edad.

El autentico Baratute, quien se despoja de toda solemnidad desde su acriollamiento pueblerino, al que nunca desprecia, sino que con magistral pluma lo trasmite, al construir personajes e historias, que por su insólitas maneras de proceder en las páginas de  Los novios de la abuela rosa,  se respira y disfruta cierto humor también acriollado, en el que se respira los desafueros de la imaginación que juega mano a mano con la realidad, esa que alguna vez a todos y todas nos toca bien de cerca.

Y como si fuera poco o tal vez mucho para un solo texto, Baratute se acerca al tema de lo femenino con candor y con una enseñanza extrema y a ultranza, ¿qué cosa es la femineidad?, y ¿cuál cosa es todo lo anti-femenino o lo femenino tradicional, aquel impuesto en sociedades contemporáneas?

Tal vez su público se siente identificado con sus temas polémicos, que engalanados con humor y su verbo, cautivan y se posan tal cual abeja a la flor en el alma y pensamiento.

No fue casual entonces que en las cerca de dos horas que duró el diálogo de este joven escritor con su fiel público, -en incremento en la Comarca de Pastores y Sombreros, al decir de Guillén de su tierra natal-, no hubo espacio ni para el aburrimiento ni para el desencanto, sino que se abrieron las puertas al optimismo, la solidaridad y el amor.

Si algo sustenta este texto de imprescindible en la almohada de lectores ávidos de llenarse de refrescante lectura, a la vez que útil para el pensamiento, es sin duda la relación que logra establecer Baratute entre generaciones diferentes y llamar la atención sobre los atractivos que pueden tener las vidas de los ancianos.

Los novios de la abuela rosa demuestra con creces la búsqueda infinita del autor por temas de interés, en tanto silenciado en los canales de la comunicación y la literatura, y brinda la oportunidad, por sus recursos narrativos empleados ,de creer y reafirmar al amor como la verdadera fuente de juventud, de la hermandad, del humanismo y de la familia toda.



Yahily Hernández Porto

Periodista, corresponsal de Juventud Rebelde.


One thought on “La rosa, la abuela y los amores de Baratute

  1. Maria Elena Pérez Lugo

    Maravilloso tema amiga ese escritor tocó uno de los temas más polémicos de la actualidad ya que nuestra sociedad va camino a un gran porciento de adultos mayores y ese es uno de los temas tabues que nuestra sociedad debe darle más seguimiento.

    Responder

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