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La Reina que se coronó en su cuna

Sumario: Inició la feria del libro en Camagüey con una masiva convocatoria de pueblo.

Camagüey.- Cuentan desde hace varios siglos, que Silvestre de Balboa y Troya, autor de la primera obra literaria cubana, Espejo de Paciencia, tomó su pluma y sin imaginar el camino que abriría en esta tierra de más de medio milenio de fundada, -505 años-, dejó para la posteridad un selló distintivo, que «resurge» en los cientos de literatos, que de época en época, vuelven tal cual aquel «escribano iniciador» , a atrapar el verbo en el tiempo y regalarlo joven, virtuoso, y lleno de acción.

Así con majestuosidad en la palabra y en miles de caras alegres, la reina de las fiestas cubanas, La Feria del Libro, se coronó esta mañana en su cuna rodeada de cuentos, anécdotas, historias…, de un multicolor ambiente y de un karma en el que las artes trasmiten mucha energía positiva; esa que tantos necesitamos para seguir amando.

Y es que el legendario Camagüey abrió sus puertas imaginarias a la  cita de la literatura, la mayor de esta Isla, que atrapa a niños, abuelos, adultos… y a la familia agramontina, y les regala el don de la sabiduría; ese que aunque intangible fecunda el alma, la mente y hasta el corazón.

«Una fiesta de pueblo, como pocas en el mundo», aseguró el amigo Ignacio Ramonet, sobre este acontecimiento cubano, «que en Camagüey tiene un halo especial, porque es la tierra de Nicolás Guillén; ese gran poeta que vistió de negro al verbo…», dijo quien aún se asombra ante la espontanea participación de lectores.

Así andan las cosas en la Cuna de la literatura Cuba; Camagüey, que desde este miércoles, hasta el venidero domingo 10, el plato fuerte cultural es sin duda ni temor el arte reunido entorno a sus libros.



Yahily Hernández Porto

Periodista, corresponsal de Juventud Rebelde.


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