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Jóvenes artistas salvaguardan patrimonio sonoro cubano

Camagüey.- Jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), desde su quehacer artístico, colaboraron con la grabación del novedoso volumen Pentagrama y adoquines, el cual no solo rescata del silencio a obras de gran valor patrimonial con cerca de un siglo de creadas, sino que también agasaja los 10 años de la declaratoria de la otrora urbe, por la UNESCO como Patrimonio Mundial Cultural, el pasado 10 de julio de 2018.

El C/D lo integran una selección de 17 piezas musicales, las cuales dedicadas a esta ciudad legendaria, con 504 años de fundada, -el 2 de febrero de 1514-, salvaguardan parte del patrimonio sonoro de esta región y de la nación cubana.

El líder de la original idea, Joaquín de Varona Lezcano; director radial, expresó que el álbum no solo desempolva creaciones que nunca se escucharon como la danza capricho, Camagüeyana, compuesta por el prestigioso director de orquestas y bandas militares, José Marín Varona, a principios del pasado siglo, sino que aúna voluntades para convertir el CD en un proyecto más ambicioso, que sumará dos nuevas y futuras producciones similares.

De Varona Lezcano, también productor general de este CD, comentó que aunque en 1977 se grabó un disco de larga duración con igual propósito, el actual se distingue porque posee versiones muy contemporáneas y porque todos sus intérpretes son camagüeyanos y camagüeyanas, no así los compositores, porque se incluyen a autores de la talla de Silvio Rodríguez, con su muy gustada pieza; El Mayor.

Acentuó además que este volumen producido en los estudios de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC), con fotografía y diseño de Leonardo Ronquillo, y obras de arte del artista plástico Eduardo Rosales, tiene como valía excepcional el de permitirles a las nuevas generaciones de artistas de la AHS y de la enseñanza artística agramontina su participación con genuinas creaciones.

Enfatizó que los noveles talentos imponen frescura desde las nuevas tendencias musicales, lo que también distingue a esta producción discográfica, «pues lejos de agredir a los clásicos escogidos para Pentagramas y adoquines, los revitaliza con los aires musicales de la contemporaneidad sin menoscabar su calidad y contenido esencial; un Camagüey cantado por sus voces amigas e hijas legítimas», señaló.

La doctora en ciencias Verónica Fernández Díaz, asesora musical del proyecto colectivo, aseveró que en Pentagrama y adoquines se reúnen voces, formatos, géneros y formas diversas para no solo cantarle a esta Comarca de pastores y sombreros, -como nombrara Nicolás Guillén a su ciudad natal- sino que «a través del contenido de los textos de las obras seleccionadas para el primer volumen se recrean representativos espacios culturales y turísticos, sus atrayentes leyendas y emblemáticas figuras como la del excelso Poeta Guillén, de Fidelio Ponce de León, Getrudis Gómez de Avellaneda (La Tula), Jorge González Allué y el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.

Subrayó que es meritoria la labor que desarrollaron algunos músicos al concebir obras inéditas para el CD, así como la selección de grabaciones tomadas de discos hechos por productoras independientes que marcaron un momento cumbre dentro de la actividad musical de la región al ser reconocidas en la Feria Cubadisco.

Formatos de renombre como el Duo A Piacere; único de su tipo en el país, los quintetos Allegro Andante y de Cuerdas Santa Cecilia, el Cuarteto Unión, el Trío 1800, el Duo Voces, la Compañía folclórica Camagua y el grupo In Témpore, junto a destacadas voces como las de Adalberto Álvarez -El Caballero del Son-, Simón Roberto, Eneida Sosa, Rolando Mostes de Oca, Lewis Potrillé, Alaín González, Yadira Petit y Lisbet Maure, los trovadores Antonio Batista y Harold Díaz, y el DJ Miler Recio combinan sus dotes artísticas para regalar una excelente producción.

El disco presentado durante las actividades por la celebración de dicha condición, en el Centro de Convenciones Santa Cecilia, en la principeña villa, se puede descargar en la pagina www.cadenagramonte.cu y cumple además con el añejo anhelo de músicos, compositores, creadores, artistas y habitantes de rendirle tributo a una ciudad, a la cual le han regalado más de un centenar de canciones.

Pie de foto: El diseño de la carátula del disco expresa a la añeja urbe principeña con su color más auténtico; el rojizo de su barro.



Yahily Hernández Porto

Periodista, corresponsal de Juventud Rebelde.


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