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Cuando Imías no espera la telenovela

CAMAGÜEY.- Cuando el transporte no falla, el día empieza a las cinco de la tarde para el proyecto sociocultural Golpe a Golpe. Más o menos a esa hora sale a los pequeños pueblos de la ancha y profunda provincia de Camagüey.

A Imías, por ejemplo, llegó recientemente ese grupo de jóvenes. El asentamiento localizado en el municipio de Sierra de Cubitas parecía un lugar deshabitado en una noche tan oscura que el chofer pudo dar con la tarima, gracias a la tímida luz de la lámpara con la que señalizara un vecino.

Montar el escenario fue casi una cuestión de segundos. El proyecto tiene 12 años de experiencia, aunque no se repitan los rostros, muchos de aficionados en el mejor de los fogueos.

La música fue la señal de aviso. Como al tercer tema grabado, la plaza ya estaba llena. Golpe a Golpe supo que al menos esa noche allí era más importante que la telenovela.

La primera en alistarse fue Susel, organizadora en funciones de librera, porque este verano, por iniciativa del Centro Provincial del Libro y la Literatura, lleva esa opción cultural. Enseguida los padres compraron a sus hijos La Edad de Oro, de José Martí; los Cuentos patatos, de Niurki Pérez y otros títulos.

Reinier “Babay”, el animador, se ganó desde el principio al público, que también lo siguió al cantar y aplaudió además al improvisador Eliecer “El Empírico” y a Félix “El Padrino” con su desgarrador tema En el cristal, del hijo que evita los errores de sus padres. Sin dudas, el rap fue plato fuerte.

Las personas miraron con curiosidad a Top Play, por los movimientos de dos jovencitos a punto de “desarmarse” con música urbana; pusieron cara de rareza al desfile de modas de trajes medio extraños; luego se movían al ritmo de las bailarinas; y cedieron como cómplices de los juegos y del humor.

El elenco tiene una solista estrella, Lolixaidys “Loli”, miembro de la Asociación Hermanos Saíz. Su registro natural se ha pulido como el diamante, por los vericuetos y los rumbos de Golpe a Golpe en los últimos seis años.

Aquella noche los camagüeyanos no cerraron la función. Tocó a la carismática Marlene Ilis, promotora cultural y artista aficionada. Llevaba consigo una memoria flash y no dudó en presentarse como la cantante de Imías.

Después, un rato más con música grabada; el desmontaje y la oscuridad. Si acaso, par de cocuyos al regreso; la carretera, sola; el sueño y las ganas de estar en casa, solo cumplidas a las dos de la madrugada.




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