A Camagüey le ha nacido su molino de viento

Camagüey.- Los viajeros en esta excursión repleta de iniciativas novedosas no dejaron cabo suelto, pues a Camagüey, gracias a los «cruzados», le ha nacido una nueva manera de hacer libro y de promocionar la obra juvenil ante limitaciones económicas.

La confección en esta provincia del primer volumen con edición independiente, reciclaje y arte, práctica muy extendida en el mundo actual, fue toda una primicia, pues el ejemplar recopiló textos de los participantes, empleó formatos artesanales y soportes no convencionales, y funciona como memoria histórica de la importante cita nacional de la Asociación Hermanos Saíz.

Annalis Castillo Seguí, organizadora principal del evento, y líder de esta iniciativa, informó que las publicaciones cartoneras no tienen ISBN ni pago de derecho de autor; y para ellas se dibujó, se pegó y se hizo pastiche, para que en esta XII Cruzada naciera el texto cartonero Memorias Cruzadas, que incluye a 36 autores, en unas 60 páginas, divididas en cuatro capítulos dedicados a la narrativa, la poesía, la trova y a los proyectos de narración oral.

«Coser el primer libro de la Cruzada —enfatizó la escritora— ha sido la oportunidad para promocionar la literatura joven de un modo alternativo», agregó, al tiempo que agradeció a sus colegas capitalinos, Junior Fernández Guerra y Yanelys Encinosa, por compartir sus experiencias sobre este fenómeno latinoamericano, surgido en Buenos Aires.

Refirió que este libro es como un molino de viento, que no deja de girar ni bajo tempestades, sin energía eléctrica y ni con pocos recursos económicos, para extraer agua de lo más profundo del suelo.

«La metáfora es la esencia del libro cartonero, pues ante dificultades económica y con el reciclaje de todo el material que lleva su carátula, más su confección integral, se ha hecho un libro para todos los participantes y para conservar la historia de la Cruzada», dijo muy emocionada la también editora del sello Ácana.

Por el momento y en lo adelante -aseguró- no faltará este texto y ya muchos incluso se lo llevan en formato digital, para que cada quien pueda tener su volumen.

Agregó que ya le nacen nuevas ideas a esta linda Cruzada Literaria, pues los cantores, trovadores, músicos y solistas también quieren un formato similar, reciclado, grabado en la calle; caseramente, pero que cumpla la función de resguarda la cancionística de este evento.

Y es que varios «cruzados» se preguntan: ¿porqué no hacer algo similar, tal vez un disco «casero» con las canciones de los trovadores participantes? Se inician, piensan, conciben los retos, desafíos y las expectativas, y la mesa para la venidera Cruzad Literaria ya esta sobre la mesa, como se dice en buen cubano.



Yahily Hernández Porto

Periodista, corresponsal de Juventud Rebelde.


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